... de todos los asesinados que hubiera esperado encontrar en los encabezados de los periódicos de este sábado, ninguno me habría removido la memoria y la conciencia como el señor Cabral. El mismo al que un día tú y yo escuchamos contar en el Teatro de la Ciudad que el único miedo de su abuelo militar , "un tipo muy valiente", era a los pendejos, porque eran muchos y no había manera de combatir semejante frente.
Pues un puñado de ésos se han confundido y lo han matado a tiros esta mañana en Guatemala.
Y él, seguro, tan tranquilo. Incluso resignado desde la sabiduría de su valeroso abuelo.
Hombre, si una confusión le pasa a cualquiera, y siempre supimos que eran muchos.